El abogado César Pineda Zárate expuso que el registro expondrá datos personales, íntimos y biométricos sin control judicial.

27 de Enero 2026

Una jueza federal admitió el primer amparo contra el registro obligatorio de líneas celulares en México, un paso que coloca el tema en el terreno judicial y reaviva la discusión sobre privacidad, protección de datos personales y límites del Estado en el control de información sensible de la ciudadanía.

La admisión del recurso no implica aún una resolución de fondo, pero sí confirma que existen elementos suficientes para analizar la constitucionalidad del esquema de registro.

¿Qué está en juego con el registro de líneas?

El registro de líneas celulares busca vincular cada número telefónico con datos personales del titular, bajo el argumento de fortalecer la seguridad y combatir delitos cometidos a través de dispositivos móviles. Sin embargo, desde su anuncio ha generado inquietudes por el riesgo de vulneración de datos, posibles filtraciones y el impacto en derechos fundamentales.

El amparo admitido cuestiona precisamente si la medida es proporcional y compatible con el marco constitucional.

La admisión del amparo: qué significa

Cuando una jueza admite un amparo, reconoce que el planteamiento merece ser analizado por el Poder Judicial. En esta etapa, se abre un proceso para evaluar argumentos, posibles afectaciones a derechos y la legalidad del acto reclamado.

No se trata de un fallo definitivo, pero sí de un primer filtro que permite que el tema avance en la vía judicial.

Privacidad y seguridad: un equilibrio complejo

El caso refleja una tensión recurrente en la era digital: cómo fortalecer la seguridad pública sin invadir la esfera privada de las personas. Especialistas han advertido que la concentración de datos personales puede convertirse en un riesgo si no existen salvaguardas técnicas y legales robustas.

La discusión no se limita a si el registro es útil, sino a si cumple con principios de necesidad, proporcionalidad y protección de derechos.

Un precedente con posibles efectos en cadena

Al tratarse del primer amparo admitido, el caso puede sentar un precedente para que más personas presenten recursos similares. Esto podría derivar en una revisión más amplia del esquema y, eventualmente, en la intervención de instancias superiores.

El seguimiento judicial será clave para definir el futuro del registro y su aplicación práctica.

¿Por qué importa este paso judicial?

Importa porque traslada el debate del plano político al jurídico, donde se analizan las medidas bajo criterios constitucionales. También pone en el centro la discusión sobre derechos digitales, un tema cada vez más relevante en un contexto de creciente uso de tecnología y datos.

Además, envía una señal sobre el papel del Poder Judicial como contrapeso ante políticas públicas que impactan libertades individuales.

Impacto para usuarios y operadores

Para la ciudadanía, el proceso genera incertidumbre sobre la obligatoriedad y el alcance del registro. Para las empresas de telecomunicaciones, implica seguir de cerca la evolución legal, ya que una eventual resolución podría modificar obligaciones operativas y de manejo de datos.

El sector observa el caso con atención por sus implicaciones regulatorias.

Lo que sigue

El proceso continuará con el análisis de fondo del amparo y la eventual emisión de una resolución. Dependiendo del resultado, el caso podría escalar a tribunales colegiados o incluso llegar a la Suprema Corte.

La admisión del primer amparo contra el registro de líneas celulares marca un punto de inflexión en el debate sobre seguridad y privacidad en México. Más que una conclusión, es el inicio de una ruta judicial que definirá hasta dónde puede llegar el Estado en la gestión de datos personales en la era digital.