El presidente de Estados Unidos condiciona apoyo a Cuba tras captura de Nicolás Maduro.

11 de Enero 2026

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una fuerte advertencia este domingo: Cuba ya no recibirá más petróleo ni apoyo financiero provenientes de Venezuela. Este mensaje fue dirigido al gobierno de la isla. Además, ha marcado un giro en las relaciones energéticas y diplomáticas en la región.

En una publicación en su red social Truth Social, Trump declaró que “¡no habrá más petróleo ni dinero para Cuba — cero!”. Urgió a las autoridades cubanas a negociar con Estados Unidos “antes de que sea demasiado tarde” si desean mantener algún tipo de apoyo o cooperación.

Este pronunciamiento ocurre en un contexto marcado por recientes movimientos de Washington y Caracas. La administración estadounidense llevó a cabo una operación en Venezuela que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro. Desde entonces, Trump ha intensificado su retórica contra gobiernos aliados de Caracas.

Según Trump, la relación energética y financiera entre Venezuela y Cuba se sustentó durante años en envíos de petróleo y recursos económicos. En su opinión, estaban vinculados a servicios de seguridad prestados por La Habana a los antiguos gobiernos de Hugo Chávez y Maduro. Ahora, afirmó, esa dinámica ha concluido.

La advertencia plantea implicaciones profundas para Cuba, que históricamente ha dependido en buena medida del petróleo venezolano para su suministro energético. En muchos casos, usaron este petróleo para sostener parte de su economía ante años de sanciones y tensiones internacionales.

En respuesta al ultimátum, autoridades de Cuba han rechazado que su país reciba compensaciones o beneficios materiales por servicios de seguridad. Han subrayado su derecho soberano a importar combustible y comerciar con quien considere conveniente, sin interferencias de terceros.

El llamado de Trump a negociar con Estados Unidos se suma a un panorama regional volátil. Las relaciones entre Washington, La Habana y Caracas han estado marcadas por sanciones, tensiones diplomáticas y reacomodos estratégicos. En este escenario, algunos analistas señalan que las tensiones energéticas podrían tener repercusiones más allá de una simple advertencia. Influirían en la política interna de Cuba y en su posición frente al resto de América Latina.

Por ahora, la advertencia se ha convertido en uno de los temas más comentados en la agenda internacional. Los gobiernos y observadores están pendientes de cómo evolucionan las negociaciones y si Cuba buscará acuerdos alternativos para enfrentar un posible corte de suministros provenientes de Venezuela.